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KIKA PEÑARRUBIA Mujer, rural y 100 por 100 “bio”

KIKA PEÑARRUBIA Mujer, rural y 100 por 100 “bio”

En el ámbito en el que yo me muevo por mi actividad agraria y como habitante de una zona rural, no encuentro que haya más mujeres en la actividad agrícola ecológica que en la convencional, pero sí son más visibles.  En el sector ecológico, además de obtener un producto, en éste  se refleja  su productor  y, así,  la mano de la mujer que interviene en el producto ecológico se percibe con mayor intensidad que en la producción convencional.

KIKA PEÑARRUBIA Mujer, rural y 100 por 100 “bio”

Kika nos dice: “Cultivamos de forma ecológica pimiento para pimentón, lavandas y otras aromáticas, viñedos, unos cuantos olivos y cereal. Contamos con un secadero de aire forzado, donde secamos el pimiento y las plantas medicinales y condimentarias. De las plantas aromáticas obtenemos los aceites esenciales en una destilería, estos aceites irán destinados a la industria de cosmética y perfumería. La energía que consumimos para la destilación o el secado la genera una caldera de biomasa donde utilizamos nuestros propios residuos; es decir, las plantas ya destiladas las hacemos astillas y las utilizamos como combustible”. Generan puestos de trabajo en una zona rural y con un punto de vista ecológico 100 por 100. No se puede pedir más.
MUJERES “BIO” Y RURALES
-¿Hay más mujeres en el mundo “bio” en general que en el mundo campesino convencional?
-En el ámbito en el que yo me muevo por mi actividad agraria y como habitante de una zona rural, no encuentro que haya más mujeres en la actividad agrícola ecológica que en la convencional, pero sí son más visibles. En el sector ecológico, además de obtener un producto, en éste se refleja su productor y, así, la mano de la mujer que interviene en el producto ecológico se percibe con mayor intensidad que en la producción convencional.
-¿Y toman más decisiones, son más propietarias….?
-En mi caso, formo parte de una pequeña empresa familiar: Destilería Peñarrubia del Alto Guadiana, en la que tanto hombres como mujeres trabajamos y decidimos en igualdad, cada uno en la sección y materia de su competencia. Creo que la mujer se está posicionando en el mundo rural y dentro del sector ecológico; su sensibilidad en la protección y defensa del patrimonio cultural agrario y su capacidad para la innovación y creatividad, junto con su alta preparación, hacen que los roles sexistas más tradicionales de hombre y mujeres se actualicen.
-Mujer y rural… ¿Doble hándicap? ¿Por qué? ¿O eso es al menos la imagen que se tiene?
-Para mí ser mujer rural no es un hándicap, nunca lo ha sido en el desarrollo de mi actividad, ni lo he percibido en el sector de los aceites esenciales y de las plantas aromáticas, que es en el que me muevo. En general, no se debe pensar que eso sea así; de hecho, tenemos una discriminación positiva y os puedo asegurar que hoy en día ser mujer rural, trabajar y estar orgullosa de ello… es muy satisfactorio.
LOS TIEMPOS CAMBIAN
-¿Están cambiado las cosas?
-En el mundo rural, están cambiando y muy rápido: lo más difícil ha sido descubrir que la humanidad tiene un grave problema de agotamiento de los recursos naturales y de deterioro del medio; aceptarlo y, en la fase de reparación en la que nos encontramos, considerar que la actividad agroganadera tiene un papel clave en la reversión de la situación de deterioro de la calidad de vida en la que nos encontramos… ha sido importante.
-¿Hacia dónde va el mundo rural? ¿Un espacio temático para urbanitas de finde?
-Las zona rural se encuentran en pleno cambio, porque ha entrado en las agendas políticas y aunque hasta ahora ha seguido una línea de declive y despoblación, no pasarán muchos años para que se aprecien las zonas rurales, las tierras agrarias, la producción ecológica y se cree una verdadera agroindustria ecológica que posicione al mundo rural en un lugar de la importancia que le corresponde por ser garante de la supervivencia de la población, en cuanto que es el sector que proporciona los elementos básicos para la vida; alimento, agua, calidad del aire… ¿En realidad los urbanitas ven a la población rural como personajes de un espacio temático? Ah… Pues pueden pellizcarnos (flojito), somos de verdad y cultivamos la tierra, cuidamos el ganado, transformamos los productos, comercializamos, viajamos, nos formamos, nos relacionamos y actuamos como cualquiera, pero en lugares más naturales. El mundo rural está cada vez mejor preparado, concienciado y comprometido, se aleja de la visión que se ha venido teniendo de las gentes del campo como primitivas e incultas.
LA ADMINISTRACIÓN
-¿Cómo debería actuar la Administración?
-La Administración y los gobiernos, en todas sus decisiones y actuaciones, en cualquiera de los ámbitos, deben considerar de forma prioritaria medidas encaminadas a revertir el daño causado por la actividad humana. Componer y fortalecer el medio rural con medidas de desarrollo, y aquí cobran especial importancia las compensaciones por todo el servicio y viabilidad que presta al medio urbano… el mundo rural. Hablo de compensaciones hacia la población rural en cuanto a fiscalidad, servicios, contratación pública, investigación, formación, etc., ya que el medio urbano no sería posible sin las mujeres y hombres del medio rural. Apoyo y fomento de la producción ecológica como modelo de desarrollo y remedio a cuestiones como la despoblación, gestión del territorio, cambio climático, mantenimiento de la biodiversidad, etc. Y algo que echo mucho de menos es una administración más cercana, que viva la realidad fuera de la pura burocracia.
-¿Qué pasa con los neorurales?
-Las zonas rurales no es que estén de moda, sino que para muchas personas es un anhelo y una necesidad. Vivir del campo puede parecer una forma arcaica de entender la vida, sin embargo yo lo considero una forma real y cercana al ser humano. Somos parte de la naturaleza y eso se percibe en el propio medio. Para los que nacemos y vivimos del campo creo que se incorpora a nuestra identidad genética y esos genes aparecen en algunos individuos descendientes de la población rural, indicándoles que su sitio y actividad es el campo. Sería fantástico que hubiese un gran movimiento neorural, de esos jóvenes que anhelan la vida y el trabajo en el campo y por la naturaleza, el relevo generacional de jóvenes preparados es fundamental para una visión más global desde la producción a la transformación, comercialización… En definitiva obtener valor añadido, facilitar la incorporación de este sector de la población sería una respuesta al gran desequilibrio humano que se está produciendo con el desplazamiento de la población y que nos está llevando a acelerar el cambio climático y a tensiones sociales.
EL FUTURO
-¿Cómo ves el futuro del mundo rural en España?
-Con permiso del cambio climático, con optimismo y verde, o no habrá futuro. Aunque todavía necesitamos avanzar mucho, creo que hemos encontrado el camino, sabemos el rumbo y tenemos las herramientas para hacer un mundo rural integrado, vivo y próspero en el que las mujeres y hombres vivan y trabajen de manera digna.

Kika nos dice: “Cultivamos de forma ecológica pimiento para pimentón, lavandas y otras aromáticas, viñedos, unos cuantos olivos y cereal. Contamos con un secadero de aire forzado, donde secamos el pimiento y las plantas medicinales y condimentarias. De las plantas aromáticas obtenemos los aceites esenciales en una destilería, estos aceites irán destinados a la industria de cosmética y perfumería. La energía que consumimos para la destilación o el secado la genera una caldera de biomasa donde utilizamos nuestros propios residuos; es decir, las plantas ya destiladas las hacemos astillas y las utilizamos como combustible”. Generan puestos de trabajo en una zona rural y con un punto de vista ecológico 100 por 100. No se puede pedir más.

MUJERES “BIO” Y RURALES

-¿Hay más mujeres en el mundo “bio” en general que en el mundo campesino convencional?

-En el ámbito en el que yo me muevo por mi actividad agraria y como habitante de una zona rural, no encuentro que haya más mujeres en la actividad agrícola ecológica que en la convencional, pero sí son más visibles. En el sector ecológico, además de obtener un producto, en éste se refleja su productor y, así, la mano de la mujer que interviene en el producto ecológico se percibe con mayor intensidad que en la producción convencional.

-¿Y toman más decisiones, son más propietarias….?

-En mi caso, formo parte de una pequeña empresa familiar: Destilería Peñarrubia del Alto Guadiana, en la que tanto hombres como mujeres trabajamos y decidimos en igualdad, cada uno en la sección y materia de su competencia. Creo que la mujer se está posicionando en el mundo rural y dentro del sector ecológico; su sensibilidad en la protección y defensa del patrimonio cultural agrario y su capacidad para la innovación y creatividad, junto con su alta preparación, hacen que los roles sexistas más tradicionales de hombre y mujeres se actualicen.

-Mujer y rural… ¿Doble hándicap? ¿Por qué? ¿O eso es al menos la imagen que se tiene?

-Para mí ser mujer rural no es un hándicap, nunca lo ha sido en el desarrollo de mi actividad, ni lo he percibido en el sector de los aceites esenciales y de las plantas aromáticas, que es en el que me muevo. En general, no se debe pensar que eso sea así; de hecho, tenemos una discriminación positiva y os puedo asegurar que hoy en día ser mujer rural, trabajar y estar orgullosa de ello… es muy satisfactorio.

LOS TIEMPOS CAMBIAN

-¿Están cambiado las cosas?

-En el mundo rural, están cambiando y muy rápido: lo más difícil ha sido descubrir que la humanidad tiene un grave problema de agotamiento de los recursos naturales y de deterioro del medio; aceptarlo y, en la fase de reparación en la que nos encontramos, considerar que la actividad agroganadera tiene un papel clave en la reversión de la situación de deterioro de la calidad de vida en la que nos encontramos… ha sido importante.

-¿Hacia dónde va el mundo rural? ¿Un espacio temático para urbanitas de finde?

-Las zona rural se encuentran en pleno cambio, porque ha entrado en las agendas políticas y aunque hasta ahora ha seguido una línea de declive y despoblación, no pasarán muchos años para que se aprecien las zonas rurales, las tierras agrarias, la producción ecológica y se cree una verdadera agroindustria ecológica que posicione al mundo rural en un lugar de la importancia que le corresponde por ser garante de la supervivencia de la población, en cuanto que es el sector que proporciona los elementos básicos para la vida; alimento, agua, calidad del aire… ¿En realidad los urbanitas ven a la población rural como personajes de un espacio temático? Ah… Pues pueden pellizcarnos (flojito), somos de verdad y cultivamos la tierra, cuidamos el ganado, transformamos los productos, comercializamos, viajamos, nos formamos, nos relacionamos y actuamos como cualquiera, pero en lugares más naturales. El mundo rural está cada vez mejor preparado, concienciado y comprometido, se aleja de la visión que se ha venido teniendo de las gentes del campo como primitivas e incultas.

LA ADMINISTRACIÓN

-¿Cómo debería actuar la Administración?

-La Administración y los gobiernos, en todas sus decisiones y actuaciones, en cualquiera de los ámbitos, deben considerar de forma prioritaria medidas encaminadas a revertir el daño causado por la actividad humana. Componer y fortalecer el medio rural con medidas de desarrollo, y aquí cobran especial importancia las compensaciones por todo el servicio y viabilidad que presta al medio urbano… el mundo rural. Hablo de compensaciones hacia la población rural en cuanto a fiscalidad, servicios, contratación pública, investigación, formación, etc., ya que el medio urbano no sería posible sin las mujeres y hombres del medio rural. Apoyo y fomento de la producción ecológica como modelo de desarrollo y remedio a cuestiones como la despoblación, gestión del territorio, cambio climático, mantenimiento de la biodiversidad, etc. Y algo que echo mucho de menos es una administración más cercana, que viva la realidad fuera de la pura burocracia.

-¿Qué pasa con los neorurales?

-Las zonas rurales no es que estén de moda, sino que para muchas personas es un anhelo y una necesidad. Vivir del campo puede parecer una forma arcaica de entender la vida, sin embargo yo lo considero una forma real y cercana al ser humano. Somos parte de la naturaleza y eso se percibe en el propio medio. Para los que nacemos y vivimos del campo creo que se incorpora a nuestra identidad genética y esos genes aparecen en algunos individuos descendientes de la población rural, indicándoles que su sitio y actividad es el campo. Sería fantástico que hubiese un gran movimiento neorural, de esos jóvenes que anhelan la vida y el trabajo en el campo y por la naturaleza, el relevo generacional de jóvenes preparados es fundamental para una visión más global desde la producción a la transformación, comercialización… En definitiva obtener valor añadido, facilitar la incorporación de este sector de la población sería una respuesta al gran desequilibrio humano que se está produciendo con el desplazamiento de la población y que nos está llevando a acelerar el cambio climático y a tensiones sociales.

EL FUTURO

-¿Cómo ves el futuro del mundo rural en España?

-Con permiso del cambio climático, con optimismo y verde, o no habrá futuro. Aunque todavía necesitamos avanzar mucho, creo que hemos encontrado el camino, sabemos el rumbo y tenemos las herramientas para hacer un mundo rural integrado, vivo y próspero en el que las mujeres y hombres vivan y trabajen de manera digna.