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Cosmética ecocertificada

Cosmética ecocertificada

El consumidor de cosmética certificada suele ser un consumidor concienciado que ya es consumidor de alimentación ecológica. Por ello muchas veces asimila la cosmética certificada con la cosmética ecológica.

Cosmética ecocertificada

Cada una de las entidades privadas que están detrás de las certificaciones, aunque similares, tiene sus peculiaridades específicas. Vamos a analizar cuáles son las principales certificaciones que podemos encontrar en el mercado español con el objetivo de poner algo de luz en la sopa de certificados y sellos. Pero antes abordaremos algunos aspectos claves para poder entenderlo.
COSMÉTICA NATURAL Y COSMÉTICA ECOLÓGICA
El consumidor de cosmética certificada suele ser un consumidor concienciado que ya es consumidor de alimentación ecológica. Por ello muchas veces asimila la cosmética certificada con la cosmética ecológica. Pero en realidad esto no es así. Las certificadoras (también llamadas organismos de control) suelen ofrecer distintas categorías en función de la cantidad de ingredientes ecológicos certificados que incluya el producto. Lo más normal es que encontremos cosmética certificada natural, natural con un determinado porcentaje de ingredientes ecológicos… y ecológica propiamente dicha.
Los diferentes porcentajes admitidos para clasificar la cosmética en un lugar u otro es una de las principales diferencias entre una certificación u otra. Estas diferentes categorías se mantienen porque así se ofrece la posibilidad a las empresas de ir avanzando en la calidad de sus productos. Además se abre la posibilidad de certificación a empresas que elaboran cosmética natural aunque sin ingredientes ecológicos. No hay que olvidar que en los inicios de la certificación de alimentación también se mantuvieron dos categorías de alimentos ecológicos con porcentajes diferentes de ingredientes ecológicos (concretamente 70% y 95%).
Casi toda la cosmética cuenta con un pequeño porcentaje de ingredientes químicos sin los cuales sería imposible o fabricarla o garantizar su conservación y seguridad. Sólo algunos productos sin agua como ciertas cremas tratantes no necesitan ningún ingrediente químico. En la cosmética certificada hay un control de dichos ingredientes en los que se obliga a elegir entre las opciones menos contaminantes y, por supuesto, las que no suponen ningún tipo de riesgo para la salud de las personas.
NORMAS Y CERTIFICADORAS
Otro aspecto importante a tener en cuenta es la diferencia entre lo que es una norma y lo que es una certificadora. La norma es el conjunto de condiciones que ha de cumplir el producto para ser certificado y la certificadora es la entidad responsable de la certificación. En algunos casos puede coincidir. Por ejemplo Soil Asociation y Ecocert son nombres de certificadoras con normas propias. Pero sin embargo, esas mismas certificadoras pueden certificar la norma Cosmos que es distinta a la suya propia. En el caso, por ejemplo, de la norma promovida por la Asociación Vida Sana, conocida como BioVidaSana, la entidad certificadora es Bio.Inspecta que no tiene ninguna norma específica de cosmética propia. Por tanto los sellos que aparecen en una etiqueta pueden estar identificando a la norma, a la certificadora o las dos cosas a la vez.
INGREDIENTES CERTIFICABLES
Cuando hablamos de cosmética ecológica estamos hablando de ingredientes provenientes de la agricultura ecológica. Pero la normativa que la regula la producción ecológica no incluye a todos los ingredientes que se utilizan en cosmética. Entre los más importantes que deja fuera está el agua y todos los de origen mineral como la arcilla, la mica o la sal. Tampoco pueden ser ecológicos algunos ingredientes químicos imprescindibles para algunos cosméticos como la sosa para la elaboración de jabones. Por ello interpretar el porcentaje de ingredientes ecológicos de cada norma puede ser una tarea difícil. Por ello se distingue entre ingredientes certificables (los de origen vegetal y animal) y los que no lo son (los de origen mineral y químico). Por ejemplo, algunas normas calculan los porcentajes excluyendo el agua. En este caso, un agua floral, donde casi todo es agua, podría entrar en la categoría de cosmética ecológica si la planta utilizada fuese ecológica. Mientras que otras normas que no utilizan este sistema nunca podrían incluir un agua floral dentro de la categoría de cosmética ecológica.
PRINCIPALES CERTIFICACIONES EN ESPAÑA
Actualmente sólo hay dos normas de cosmética desarrolladas en España. Una es la norma BioVidaSana y otro caso, un poco más especial, es la norma del Consejo de la Producción Agraria Ecológica de Navarra. En ambos casos todos los productos certificados por estas normas están elaborados en España. Por otro lado, la certificadora francesa Ecocert tiene establecida una filial en nuestro país. El resto de certificaciones operan desde otros países principalmente europeos pero algunas empresas españolas optan por ellas. Por tanto el hecho de que una cosmética esté certificada por una certificadora que no es española no indica que la cosmética no lo sea. Podemos encontrar cosmética certificada por Soil Asociation que sea inglesa pero también que sea española. Lo mismo ocurre con el sello BDIH que es alemán aunque algunas empresas españolas han optado por él. Y por último podemos encontrar certificaciones de otros continentes como americanas o australianas aunque en este caso siempre es a través de productos importados.
BIOVIDASANA/BIIO.INSPECTA
Es una norma desarrollada por la Asociación Vida Sana para ofrecer una alternativa de proximidad a las pequeñas y medianas empresas españolas, muchas de ellas artesanas. Para desarrollarla contó con el apoyo de la empresa Organic Assignment, especializada en certificación ecológica y que es hoy en día la responsable del proceso de inspección. El tercer puntal es la certificadora suiza Bio.Inspecta que es quien otorga la certificación. La norma cuenta con tres categorías: cosmética ecológica (90% ingredientes certificables ecológicos), cosmética natural con un % de ingredientes ecológicos y cosmética natural. Esta cosmética se identifica tanto por el sello de la norma como por el de la certificadora siendo este último opcional aunque en la etiqueta ha de constar el nombre. En la imagen, logo de la norma BioVidaSana y logo de la certificadora Bio.Inspecta. El segundo logo es optativo y las empresa pueden simplemente indicar el nombre de la entidad certificadora. El logo BioVidaSana es obligatorio.
COSMOS
Cosmos es una norma desarrollada por cinco de las principales entidades europeas implicadas en la certificación de cosméticos econaturales: BDIH, Cosmebio, Ecocert, ICEA y Soil Association. Su objetivo ha sido la creación de una única norma mayoritaria que identifique a la cosmética ecológica europea. Sin embargo no han conseguido llegar a un acuerdo para el uso de un único sello identificativo de la norma y cada una de las entidades certificadoras mantiene el suyo propio al que añade la palabra “Cosmos”. Así pierde fuerza el objetivo de facilitar a los consumidores su identificación.
Cosmos tiene dos categorías Comos natural y Cosmos organic. En la categoría Organic el 95% de los ingredientes certificables han de ser ecológicos y como mínimo el 20% de los ingredientes totales. En la categoría Natural se incluyen todos los productos que no cumplen los porcentajes exigidos por la categoría Organic. Eso quiere decir que puede ser un producto sin ingredientes ecológicos o con un 80% de los ingredientes ecológicos.
Las cinco entidades impulsoras de Cosmos cuentan con sus propias normas. Sin embargo desde principios de 2017 no puede ser solicitada por nuevas empresas. Sí pueden mantenerla empresas que estuvieran anteriormente certificadas. Por ello es posible encontrar en el mercado productos con el sello de alguna de las certificadoras sin hacer mención a la norma “Cosmos”.
Logos identificativos del estándar Cosmos en función de la entidad certificadora.
Las normas propias de cada una se identifican con el mismo logo pero sin la palabra “Cosmos” debajo.
NATRUE
NATRUE es una asociación europea sin ánimo de lucro creada en 2007 por un grupo de empresas pioneras y de larga tradición en la elaboración de cosmética econatural. Entre ellas encontramos a Welleda, Dr Hauschka o Lavera. Su objetivo es la creación de un sello internacional más allá de los sellos nacionales y defender a nivel internacional la verdadera cosmética econatural frente a las amenazas del sector por los intereses económicos de las multinacionales del sector de la cosmética. La norma Natrue es certificada por certificadoras independientes.
Natrue tiene normas para certificar tanto productos cosméticos como materia prima para su uso en cosmética. Para los productos cosméticos tienen tres categorías: cosmética ecológica si al menos un 95% de los ingredientes certificables son ecológicos, cosmética natural con un porcentaje de ingredientes ecológicos para productos con más de un 70% de los ingredientes certificables ecológicos y cosmética natural para cosmética sin ingredientes ecológicos o menos de un 70%. El sello Natrue se encuentra en muchos productos de cosmética alemana que se venden ampliamente en nuestro país. El logo de la norma Natrue, sólo se permite su uso si la empresa tiene al menos el 75% de sus productos certificados.
OTRAS CERTIFICACIONES
Como hemos comentado antes existen números sellos que identifican la cosmética natural y ecológica. A nivel mundial existen aproximadamente 30 diferentes. Además de los que ya hemos comentado y que son los que más comúnmente vamos a encontrar en la cosmética que se vende en nuestro país hay algunos más.
- Consejo de la Producción Agraria de Navarra. Es la única certificadora de producción agraria ecológica del estado español que ha desarrollado unas normas propias para cosmética. Utilizan el mismo reglamento de la producción agraria ecológica y aplican los mismos criterios pro lo que al menos un 95% de los ingredientes han de ser certificables y ecológicos. No tienen criterios establecidos para el 5% restante de los ingredientes.
- Nature&Progrès. Una de las asociaciones francesas de agricultores ecológicos y consumidores más antiguas de Europa. Tiene unas normas para cosmética en las que exige que el 100% de los ingredientes vegetales certificables sean ecológicos y de éstos un 70% cumplan las normas específicas Nature&Progrès con criterios éticos y de proximidad.
- Demeter. Es la certificación de la agricultura biodinámica. También permite utilizar su sello en la cosmética si ésta contiene ingredientes de la agricultura Biodinámica. Tiene una clasificación en función del porcentaje de ingredientes pero el sello sólo se puede utilizar a partir de un 66%.
- Certificaciones italianas. Además de ICEA que está integrada dentro del grupo Cosmos, en Italia existen numerosas certificaciones para la cosmética econatural. Entre ellas destacamos: CCPB, AIAB, Suolo e Salute y BioCertitalia.
Logo CCPB: Consorcio para el Control de la Producción Biológica.
Logo AIAB (Asociación Italiana de Agricultura Biológica)
Logo Asociación “Suelo e Salute”
Logo Biocertitalia
- Certificaciones no europeas. En España no es muy frecuente encontrar cosmética econatural proveniente de otros países no europeos. Y en la mayoría de casos las empresas que quieren vender en Europa profieren certificarse por una entidad reconocida aquí. Además las principales normas como Natrue y Cosmos están buscando alianzas en otros países del mundo y llegando a acuerdos con certificadoras de países como Estados Unidos, Australia o Brasil de manera que productos certificados allí puedan venderse en Europa con logos reconocidos por el consumidor europeo. Sin entrar en detalles ponemos la imagen de algunas certificaciones de otros países no europeos
Estados Unidos
“Cuando hablamos de cosmética ecológica estamos hablando de ingredientes provenientes de la agricultura ecológica. Pero la normativa que la regula la producción ecológica no incluye a todos los ingredientes que se utilizan en cosmética”
MÁS ALLÁ DE LA CERTIFICACIÓN ECOLÓGICA
EN EL FUTURO, CÓDIGOS TIPO QR
Además de las certificaciones que se refieren a la calidad natural o ecológica de la cosmética existen otras que abordan aspectos distintos normalmente ambientales, éticos y sociales. Las más conocidas en España son las que se refieren a la cosmética vegana, en la que no se incluye ningún ingrediente de origen animal, y las referentes a “Cruelty free”, es decir, las que no han supuesto ningún tipo de crueldad con los animales. Estas últimas ha ido evolucionando desde que en la UE no está permitida la experimentación animal ni la venta de cosméticos que hayan sido experimentados con animales provenientes de otros países no-UE. Pero siempre hay algunas excepciones como por ejemplo ingredientes que también se utilizan en farmacia o ciertos productos que quieran ser vendidos en países como China donde se exige que se hayan testado en animales. Por ello estos sellos son una garantía adicional.
También podemos encontrar sellos para cosmética con ingredientes de comercio justo, cosmética sin gluten o cosmética halal dirigida a los consumidores de religión musulmana. A ellos hay que sumar los sellos que se refieren a los envases, por ejemplo cartón obtenido de bosques sostenibles con certificación FSC o plástico libre de BPA.
Hoy en día en el mercado podemos encontrar un cosmético con 3 o 4 sellos diferentes por lo que el consumidor ha de ser un verdadero experto. El futuro parece que está en el uso de un código tipo QR o con el código de barras que lleve al consumidor a una información detallada sobre todas las características del producto y sus certificaciones.
LA ACREDITACIÓN DE LAS CERTIFICADORAS
BUSCANDO CREDIBILIDAD
Un organismo de control o certificadora es el responsable de verificar que la elaboración del producto cosmético se ha realizado cumpliendo lo establecido en una determinada norma. Si el resultado es satisfactorio se emitirá un certificado oficial que así lo corrobore.
Para ser creíbles, estos organismos de certificación deben estar acreditados por una entidad de acreditación nacional o internacional, que funciona en la práctica como “la certificadora de las certificadoras”. La entidad de acreditación verificará que el organismo de control tiene personal competente para realizar la función de inspección y certificación de los productos, además de cumplir con todos los aspectos de control de calidad establecidos en la ISO/IEC 17065; y muy importante: verificará que su personal está libre de conflictos de intereses con las empresas certificadas y que mantiene la confidencialidad sobre toda la información que pudiera obtener en su trabajo.
Por lo tanto, los organismos de control deberán pasar una auditoria anual y deberán poseer un certificado en vigor que corrobore que cumple no solo con los establecido en la ISO/IEC 17065 sino también con los procedimientos y demás directivas de la entidad de acreditación.

Cada una de las entidades privadas que están detrás de las certificaciones, aunque similares, tiene sus peculiaridades específicas. Vamos a analizar cuáles son las principales certificaciones que podemos encontrar en el mercado español con el objetivo de poner algo de luz en la sopa de certificados y sellos. Pero antes abordaremos algunos aspectos claves para poder entenderlo.

COSMÉTICA NATURAL Y COSMÉTICA ECOLÓGICA

El consumidor de cosmética certificada suele ser un consumidor concienciado que ya es consumidor de alimentación ecológica. Por ello muchas veces asimila la cosmética certificada con la cosmética ecológica. Pero en realidad esto no es así. Las certificadoras (también llamadas organismos de control) suelen ofrecer distintas categorías en función de la cantidad de ingredientes ecológicos certificados que incluya el producto. Lo más normal es que encontremos cosmética certificada natural, natural con un determinado porcentaje de ingredientes ecológicos… y ecológica propiamente dicha.

Los diferentes porcentajes admitidos para clasificar la cosmética en un lugar u otro es una de las principales diferencias entre una certificación u otra. Estas diferentes categorías se mantienen porque así se ofrece la posibilidad a las empresas de ir avanzando en la calidad de sus productos. Además se abre la posibilidad de certificación a empresas que elaboran cosmética natural aunque sin ingredientes ecológicos. No hay que olvidar que en los inicios de la certificación de alimentación también se mantuvieron dos categorías de alimentos ecológicos con porcentajes diferentes de ingredientes ecológicos (concretamente 70% y 95%).

Casi toda la cosmética cuenta con un pequeño porcentaje de ingredientes químicos sin los cuales sería imposible o fabricarla o garantizar su conservación y seguridad. Sólo algunos productos sin agua como ciertas cremas tratantes no necesitan ningún ingrediente químico. En la cosmética certificada hay un control de dichos ingredientes en los que se obliga a elegir entre las opciones menos contaminantes y, por supuesto, las que no suponen ningún tipo de riesgo para la salud de las personas.

NORMAS Y CERTIFICADORAS

Otro aspecto importante a tener en cuenta es la diferencia entre lo que es una norma y lo que es una certificadora. La norma es el conjunto de condiciones que ha de cumplir el producto para ser certificado y la certificadora es la entidad responsable de la certificación. En algunos casos puede coincidir. Por ejemplo Soil Asociation y Ecocert son nombres de certificadoras con normas propias. Pero sin embargo, esas mismas certificadoras pueden certificar la norma Cosmos que es distinta a la suya propia. En el caso, por ejemplo, de la norma promovida por la Asociación Vida Sana, conocida como BioVidaSana, la entidad certificadora es Bio.Inspecta que no tiene ninguna norma específica de cosmética propia. Por tanto los sellos que aparecen en una etiqueta pueden estar identificando a la norma, a la certificadora o las dos cosas a la vez.

INGREDIENTES CERTIFICABLES

Cuando hablamos de cosmética ecológica estamos hablando de ingredientes provenientes de la agricultura ecológica. Pero la normativa que la regula la producción ecológica no incluye a todos los ingredientes que se utilizan en cosmética. Entre los más importantes que deja fuera está el agua y todos los de origen mineral como la arcilla, la mica o la sal. Tampoco pueden ser ecológicos algunos ingredientes químicos imprescindibles para algunos cosméticos como la sosa para la elaboración de jabones. Por ello interpretar el porcentaje de ingredientes ecológicos de cada norma puede ser una tarea difícil. Por ello se distingue entre ingredientes certificables (los de origen vegetal y animal) y los que no lo son (los de origen mineral y químico). Por ejemplo, algunas normas calculan los porcentajes excluyendo el agua. En este caso, un agua floral, donde casi todo es agua, podría entrar en la categoría de cosmética ecológica si la planta utilizada fuese ecológica. Mientras que otras normas que no utilizan este sistema nunca podrían incluir un agua floral dentro de la categoría de cosmética ecológica.

PRINCIPALES CERTIFICACIONES EN ESPAÑA

Actualmente sólo hay dos normas de cosmética desarrolladas en España. Una es la norma BioVidaSana y otro caso, un poco más especial, es la norma del Consejo de la Producción Agraria Ecológica de Navarra. En ambos casos todos los productos certificados por estas normas están elaborados en España. Por otro lado, la certificadora francesa Ecocert tiene establecida una filial en nuestro país. El resto de certificaciones operan desde otros países principalmente europeos pero algunas empresas españolas optan por ellas. Por tanto el hecho de que una cosmética esté certificada por una certificadora que no es española no indica que la cosmética no lo sea. Podemos encontrar cosmética certificada por Soil Asociation que sea inglesa pero también que sea española. Lo mismo ocurre con el sello BDIH que es alemán aunque algunas empresas españolas han optado por él. Y por último podemos encontrar certificaciones de otros continentes como americanas o australianas aunque en este caso siempre es a través de productos importados.

BIOVIDASANA/BIIO.INSPECTA

Es una norma desarrollada por la Asociación Vida Sana para ofrecer una alternativa de proximidad a las pequeñas y medianas empresas españolas, muchas de ellas artesanas. Para desarrollarla contó con el apoyo de la empresa Organic Assignment, especializada en certificación ecológica y que es hoy en día la responsable del proceso de inspección. El tercer puntal es la certificadora suiza Bio.Inspecta que es quien otorga la certificación. La norma cuenta con tres categorías: cosmética ecológica (90% ingredientes certificables ecológicos), cosmética natural con un % de ingredientes ecológicos y cosmética natural. Esta cosmética se identifica tanto por el sello de la norma como por el de la certificadora siendo este último opcional aunque en la etiqueta ha de constar el nombre. En la imagen, logo de la norma BioVidaSana y logo de la certificadora Bio.Inspecta. El segundo logo es optativo y las empresa pueden simplemente indicar el nombre de la entidad certificadora. El logo BioVidaSana es obligatorio.

COSMOS

Cosmos es una norma desarrollada por cinco de las principales entidades europeas implicadas en la certificación de cosméticos econaturales: BDIH, Cosmebio, Ecocert, ICEA y Soil Association. Su objetivo ha sido la creación de una única norma mayoritaria que identifique a la cosmética ecológica europea. Sin embargo no han conseguido llegar a un acuerdo para el uso de un único sello identificativo de la norma y cada una de las entidades certificadoras mantiene el suyo propio al que añade la palabra “Cosmos”. Así pierde fuerza el objetivo de facilitar a los consumidores su identificación.

Cosmos tiene dos categorías Comos natural y Cosmos organic. En la categoría Organic el 95% de los ingredientes certificables han de ser ecológicos y como mínimo el 20% de los ingredientes totales. En la categoría Natural se incluyen todos los productos que no cumplen los porcentajes exigidos por la categoría Organic. Eso quiere decir que puede ser un producto sin ingredientes ecológicos o con un 80% de los ingredientes ecológicos.

Las cinco entidades impulsoras de Cosmos cuentan con sus propias normas. Sin embargo desde principios de 2017 no puede ser solicitada por nuevas empresas. Sí pueden mantenerla empresas que estuvieran anteriormente certificadas. Por ello es posible encontrar en el mercado productos con el sello de alguna de las certificadoras sin hacer mención a la norma “Cosmos”.

Logos identificativos del estándar Cosmos en función de la entidad certificadora.

Las normas propias de cada una se identifican con el mismo logo pero sin la palabra “Cosmos” debajo.

NATRUE

NATRUE es una asociación europea sin ánimo de lucro creada en 2007 por un grupo de empresas pioneras y de larga tradición en la elaboración de cosmética econatural. Entre ellas encontramos a Welleda, Dr Hauschka o Lavera. Su objetivo es la creación de un sello internacional más allá de los sellos nacionales y defender a nivel internacional la verdadera cosmética econatural frente a las amenazas del sector por los intereses económicos de las multinacionales del sector de la cosmética. La norma Natrue es certificada por certificadoras independientes.

Natrue tiene normas para certificar tanto productos cosméticos como materia prima para su uso en cosmética. Para los productos cosméticos tienen tres categorías: cosmética ecológica si al menos un 95% de los ingredientes certificables son ecológicos, cosmética natural con un porcentaje de ingredientes ecológicos para productos con más de un 70% de los ingredientes certificables ecológicos y cosmética natural para cosmética sin ingredientes ecológicos o menos de un 70%. El sello Natrue se encuentra en muchos productos de cosmética alemana que se venden ampliamente en nuestro país. El logo de la norma Natrue, sólo se permite su uso si la empresa tiene al menos el 75% de sus productos certificados.

OTRAS CERTIFICACIONES

Como hemos comentado antes existen números sellos que identifican la cosmética natural y ecológica. A nivel mundial existen aproximadamente 30 diferentes. Además de los que ya hemos comentado y que son los que más comúnmente vamos a encontrar en la cosmética que se vende en nuestro país hay algunos más.

- Consejo de la Producción Agraria de Navarra. Es la única certificadora de producción agraria ecológica del estado español que ha desarrollado unas normas propias para cosmética. Utilizan el mismo reglamento de la producción agraria ecológica y aplican los mismos criterios pro lo que al menos un 95% de los ingredientes han de ser certificables y ecológicos. No tienen criterios establecidos para el 5% restante de los ingredientes.

- Nature&Progrès. Una de las asociaciones francesas de agricultores ecológicos y consumidores más antiguas de Europa. Tiene unas normas para cosmética en las que exige que el 100% de los ingredientes vegetales certificables sean ecológicos y de éstos un 70% cumplan las normas específicas Nature&Progrès con criterios éticos y de proximidad.

- Demeter. Es la certificación de la agricultura biodinámica. También permite utilizar su sello en la cosmética si ésta contiene ingredientes de la agricultura Biodinámica. Tiene una clasificación en función del porcentaje de ingredientes pero el sello sólo se puede utilizar a partir de un 66%.

- Certificaciones italianas. Además de ICEA que está integrada dentro del grupo Cosmos, en Italia existen numerosas certificaciones para la cosmética econatural. Entre ellas destacamos: CCPB, AIAB, Suolo e Salute y BioCertitalia.

Logo CCPB: Consorcio para el Control de la Producción Biológica.

Logo AIAB (Asociación Italiana de Agricultura Biológica)

Logo Asociación “Suelo e Salute”

Logo Biocertitalia

- Certificaciones no europeas. En España no es muy frecuente encontrar cosmética econatural proveniente de otros países no europeos. Y en la mayoría de casos las empresas que quieren vender en Europa profieren certificarse por una entidad reconocida aquí. Además las principales normas como Natrue y Cosmos están buscando alianzas en otros países del mundo y llegando a acuerdos con certificadoras de países como Estados Unidos, Australia o Brasil de manera que productos certificados allí puedan venderse en Europa con logos reconocidos por el consumidor europeo. Sin entrar en detalles ponemos la imagen de algunas certificaciones de otros países no europeos

Estados Unidos

Australia

“Cuando hablamos de cosmética ecológica estamos hablando de ingredientes provenientes de la agricultura ecológica. Pero la normativa que la regula la producción ecológica no incluye a todos los ingredientes que se utilizan en cosmética”

MÁS ALLÁ DE LA CERTIFICACIÓN ECOLÓGICA

EN EL FUTURO, CÓDIGOS TIPO QR

Además de las certificaciones que se refieren a la calidad natural o ecológica de la cosmética existen otras que abordan aspectos distintos normalmente ambientales, éticos y sociales. Las más conocidas en España son las que se refieren a la cosmética vegana, en la que no se incluye ningún ingrediente de origen animal, y las referentes a “Cruelty free”, es decir, las que no han supuesto ningún tipo de crueldad con los animales. Estas últimas ha ido evolucionando desde que en la UE no está permitida la experimentación animal ni la venta de cosméticos que hayan sido experimentados con animales provenientes de otros países no-UE. Pero siempre hay algunas excepciones como por ejemplo ingredientes que también se utilizan en farmacia o ciertos productos que quieran ser vendidos en países como China donde se exige que se hayan testado en animales. Por ello estos sellos son una garantía adicional.

También podemos encontrar sellos para cosmética con ingredientes de comercio justo, cosmética sin gluten o cosmética halal dirigida a los consumidores de religión musulmana. A ellos hay que sumar los sellos que se refieren a los envases, por ejemplo cartón obtenido de bosques sostenibles con certificación FSC o plástico libre de BPA.

Hoy en día en el mercado podemos encontrar un cosmético con 3 o 4 sellos diferentes por lo que el consumidor ha de ser un verdadero experto. El futuro parece que está en el uso de un código tipo QR o con el código de barras que lleve al consumidor a una información detallada sobre todas las características del producto y sus certificaciones.

LA ACREDITACIÓN DE LAS CERTIFICADORAS

BUSCANDO CREDIBILIDAD

Un organismo de control o certificadora es el responsable de verificar que la elaboración del producto cosmético se ha realizado cumpliendo lo establecido en una determinada norma. Si el resultado es satisfactorio se emitirá un certificado oficial que así lo corrobore.

Para ser creíbles, estos organismos de certificación deben estar acreditados por una entidad de acreditación nacional o internacional, que funciona en la práctica como “la certificadora de las certificadoras”. La entidad de acreditación verificará que el organismo de control tiene personal competente para realizar la función de inspección y certificación de los productos, además de cumplir con todos los aspectos de control de calidad establecidos en la ISO/IEC 17065; y muy importante: verificará que su personal está libre de conflictos de intereses con las empresas certificadas y que mantiene la confidencialidad sobre toda la información que pudiera obtener en su trabajo.

Por lo tanto, los organismos de control deberán pasar una auditoria anual y deberán poseer un certificado en vigor que corrobore que cumple no solo con los establecido en la ISO/IEC 17065 sino también con los procedimientos y demás directivas de la entidad de acreditación.

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