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Greenpeace pide al Ayuntamiento de Madrid que ponga en marcha el Plan A para evitar los picos de contaminación

Greenpeace pide al Ayuntamiento de Madrid que ponga en marcha el Plan A para evitar los picos de contaminación

La organización ecologista espera que los dos años que quedan de legislatura se aprovechen para poner en marcha medidas como el establecimiento de un Área de Prioridad Residencial para toda la zona centro, el rediseño de las vías principales de distribución del tráfico y conexión periferia-centro (Gran Vía, A5, A42,..), los 70 km/h como velocidad máxima permanente en las carreteras de acceso a la ciudad, y la continuidad de los planes de peatonalización en los barrios con la extensión de la red ciclista.

Greenpeace pide al Ayuntamiento de Madrid que ponga en marcha el Plan A para evitar los picos de contaminación

Greenpeace pide al Ayuntamiento de Madrid que agilice la puesta en marcha del Plan A, y en particular de las medidas más ambiciosas y estructurales para reducir el número de coches que circulan por nuestra ciudad, ya que la única manera de evitar los picos de contaminación de las últimas semanas pasa por lograr que la emisión de contaminantes sea lo suficientemente baja para que cuando llegue el próximo anticiclón no se vuelvan a disparar hasta los niveles tan extremadamente altos que se producen en la actualidad.
La organización ecologista espera que los dos años que quedan de legislatura se aprovechen para poner en marcha medidas como el establecimiento de un Área de Prioridad Residencial para toda la zona centro, el rediseño de las vías principales de distribución del tráfico y conexión periferia-centro (Gran Vía, A5, A42,..), los 70 km/h como velocidad máxima permanente en las carreteras de acceso a la ciudad, y la continuidad de los planes de peatonalización en los barrios con la extensión de la red ciclista.
“Con la puesta en marcha del Plan A, también se lograría acercarnos al cumplimiento del objetivo de reducir a la mitad las emisiones de CO2 causadas por la movilidad urbana en 2030, como consecuencia del compromiso adquirido con Greenpeace por parte del Ayuntamiento de Madrid para contribuir con el Acuerdo de París”, ha declarado Mariano González, responsable portavoz de Greenpeace.
Desde Greenpeace se apuesta por aplicar medidas de calado para evitar un problema cada vez más frecuente, ya que cada vez que llega un anticiclón a Madrid, habitualmente entre octubre y marzo, la contaminación se dispara y el Ayuntamiento tiene que recurrir al protocolo anticontaminación para minimizar el incremento de los niveles.
La causa de los picos de contaminación es la inversión térmica que bloquea la renovación del aire y hace que se vaya acumulando la contaminación provocada por el más de un millón de coches que cada día circula por la ciudad. Por lo que cuanto más dura el anticiclón más se mantienen altos los niveles y, aunque las medidas contempladas en el protocolo son necesarias para frenar el aumento de los niveles, resultan insuficientes para reducirlos hasta parámetros menos perniciosos, que solo bajarán una vez finalice el anticiclón y se renueve el aire.
Los niveles de contaminación que padece Madrid y que se exacerban durante los picos contaminación tienen graves consecuencias en la salud de todos los habitantes, más graves aún en los colectivos más vulnerables, tales como la población infantil, las personas de avanzada edad o personas enfermas. Por esta razón, Greenpeace anima a las personas que puedan sufrir molestias por los cambios en los hábitos de movilidad que implica el protocolo anticontaminación y el Plan A, que prevalezcan el bienestar social derivado de una ciudad menos contaminada frente a los intereses particulares. Y consecuentemente apoyen y contribuyan a la correcta puesta en marcha por parte del Ayuntamiento de las medidas necesarias para reducir la contaminación.

Greenpeace pide al Ayuntamiento de Madrid que agilice la puesta en marcha del Plan A, y en particular de las medidas más ambiciosas y estructurales para reducir el número de coches que circulan por nuestra ciudad, ya que la única manera de evitar los picos de contaminación de las últimas semanas pasa por lograr que la emisión de contaminantes sea lo suficientemente baja para que cuando llegue el próximo anticiclón no se vuelvan a disparar hasta los niveles tan extremadamente altos que se producen en la actualidad.

La organización ecologista espera que los dos años que quedan de legislatura se aprovechen para poner en marcha medidas como el establecimiento de un Área de Prioridad Residencial para toda la zona centro, el rediseño de las vías principales de distribución del tráfico y conexión periferia-centro (Gran Vía, A5, A42,..), los 70 km/h como velocidad máxima permanente en las carreteras de acceso a la ciudad, y la continuidad de los planes de peatonalización en los barrios con la extensión de la red ciclista.

“Con la puesta en marcha del Plan A, también se lograría acercarnos al cumplimiento del objetivo de reducir a la mitad las emisiones de CO2 causadas por la movilidad urbana en 2030, como consecuencia del compromiso adquirido con Greenpeace por parte del Ayuntamiento de Madrid para contribuir con el Acuerdo de París”, ha declarado Mariano González, responsable portavoz de Greenpeace.

Desde Greenpeace se apuesta por aplicar medidas de calado para evitar un problema cada vez más frecuente, ya que cada vez que llega un anticiclón a Madrid, habitualmente entre octubre y marzo, la contaminación se dispara y el Ayuntamiento tiene que recurrir al protocolo anticontaminación para minimizar el incremento de los niveles.

La causa de los picos de contaminación es la inversión térmica que bloquea la renovación del aire y hace que se vaya acumulando la contaminación provocada por el más de un millón de coches que cada día circula por la ciudad. Por lo que cuanto más dura el anticiclón más se mantienen altos los niveles y, aunque las medidas contempladas en el protocolo son necesarias para frenar el aumento de los niveles, resultan insuficientes para reducirlos hasta parámetros menos perniciosos, que solo bajarán una vez finalice el anticiclón y se renueve el aire.

Los niveles de contaminación que padece Madrid y que se exacerban durante los picos contaminación tienen graves consecuencias en la salud de todos los habitantes, más graves aún en los colectivos más vulnerables, tales como la población infantil, las personas de avanzada edad o personas enfermas. Por esta razón, Greenpeace anima a las personas que puedan sufrir molestias por los cambios en los hábitos de movilidad que implica el protocolo anticontaminación y el Plan A, que prevalezcan el bienestar social derivado de una ciudad menos contaminada frente a los intereses particulares. Y consecuentemente apoyen y contribuyan a la correcta puesta en marcha por parte del Ayuntamiento de las medidas necesarias para reducir la contaminación.