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California quiere obtiener energía renovable del tráfico de las autopistas

California quiere obtiener energía renovable del tráfico de las autopistas

El sistema utiliza una serie de pequeñas piezas circulares de materiales cerámicos que se colocan bajo el asfalto de las carreteras. Estos mecanismos son especialmente sensibles al movimiento, y logran transformar la presión y las vibraciones generadas por los vehículos en circulación en energía eléctrica.

California quiere obtiener energía renovable del tráfico de las autopistas

La Comisión de Energía del estado de California ha aprobado una inversión de 2,3 millones de dólares para desarrollar un sistema experimental que se coloca bajo las carreteras y que obtiene electricidad del tráfico de los coches que circulan por ellas. La energía piezoeléctrica, como se ha bautizado, aún tiene que probar su viabilidad, según ha publicado San Francisco Chronicle.
El sistema utiliza una serie de pequeñas piezas circulares de materiales cerámicos que se colocan bajo el asfalto de las carreteras. Estos mecanismos son especialmente sensibles al movimiento, y logran transformar la presión y las vibraciones generadas por los vehículos en circulación en energía eléctrica.
Los creadores del proyecto defienden que la tecnología ya ha sido probada con éxito. "Hay mucho tráfico en California que genera muchas vibraciones que se pierden en la atmósfera y se transforman en calor, pero (mediante la energía piezoeléctrica) es posible aprovecharlas", según Mike Gravely, investigador de la Comisión de Energía de California.
Pese a todo, existen dudas de que el proyecto californiano llegue a resultar económicamente viable. Según estimaciones, sólo se rentabilizaría en vías por las que transiten al menos 400 coches por hora, como apunta San Francisco Chronicle. Según otros datos, el sistema podría ser rentable siempre que se acumulen un gran número de piezas por debajo del área por el que pasan las ruedas de los vehículos, como afirma Jian Qiao Sun, profesor de la Universidad de California en Merced, donde se va a instalar la primera prueba.
El sistema de energía piezoeléctrica, que todavía no se ha usado en Estados Unidos, se probará a través de dos proyectos en los que California ha invertido 1,3 y un millón de dólares respectivamente. Por ahora, el área bajo el que se instalarán las piezas cerámicas será de solamente unos 60 metros.
Según los planes del estado, en dos o tres años ya se dispondrá información suficiente para determinar si el sistema es o no viable. La iniciativa responde al objetivo del gobierno californiano para obtener el 50% de su energía de fuentes renovables para el año 2030.

La Comisión de Energía del estado de California ha aprobado una inversión de 2,3 millones de dólares para desarrollar un sistema experimental que se coloca bajo las carreteras y que obtiene electricidad del tráfico de los coches que circulan por ellas. La energía piezoeléctrica, como se ha bautizado, aún tiene que probar su viabilidad, según ha publicado San Francisco Chronicle.

El sistema utiliza una serie de pequeñas piezas circulares de materiales cerámicos que se colocan bajo el asfalto de las carreteras. Estos mecanismos son especialmente sensibles al movimiento, y logran transformar la presión y las vibraciones generadas por los vehículos en circulación en energía eléctrica.

Los creadores del proyecto defienden que la tecnología ya ha sido probada con éxito. "Hay mucho tráfico en California que genera muchas vibraciones que se pierden en la atmósfera y se transforman en calor, pero (mediante la energía piezoeléctrica) es posible aprovecharlas", según Mike Gravely, investigador de la Comisión de Energía de California.

Pese a todo, existen dudas de que el proyecto californiano llegue a resultar económicamente viable. Según estimaciones, sólo se rentabilizaría en vías por las que transiten al menos 400 coches por hora, como apunta San Francisco Chronicle. Según otros datos, el sistema podría ser rentable siempre que se acumulen un gran número de piezas por debajo del área por el que pasan las ruedas de los vehículos, como afirma Jian Qiao Sun, profesor de la Universidad de California en Merced, donde se va a instalar la primera prueba.

El sistema de energía piezoeléctrica, que todavía no se ha usado en Estados Unidos, se probará a través de dos proyectos en los que California ha invertido 1,3 y un millón de dólares respectivamente. Por ahora, el área bajo el que se instalarán las piezas cerámicas será de solamente unos 60 metros.

Según los planes del estado, en dos o tres años ya se dispondrá información suficiente para determinar si el sistema es o no viable. La iniciativa responde al objetivo del gobierno californiano para obtener el 50% de su energía de fuentes renovables para el año 2030.

ep