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Principales mitos sobre los alimentos ecológicos

Principales mitos sobre los alimentos ecológicos

“En torno a la alimentación ecológica existen una cantidad de mitos y medias verdades, que muchas veces confunden a quienes deciden decantarse por llevar una vida sana y dejar de consumir alimentos industrializados. Estos son algunos de los más conocidos.”

Principales mitos sobre los alimentos ecológicos

Mito 1 - Los alimentos ecológicos no son más saludables

Con demasiada frecuencia la gente se centra en la idea de que los alimentos ecológicos no son sustancialmente más nutritivos que los convencionales. La realidad es que la mayoría de las investigaciones científicas han comprobado que el contenido de nutrientes SI es mayor, cuanto más ecológica sea la producción de un alimento.

En cuanto a que sean saludables, solo hay que preguntarse ¿cómo puede serlo un alimento que contenga trazas de insecticidas, fungicidas o herbicidas?, cuando este tipo de productos químicos están diseñados para matar (ya sea hierbas, parásitos, hongos, insectos, etc.).

 

Mito 2 - Los plaguicidas no son tan malos

Todos los plaguicidas de origen químico son perjudiciales. Algunos más que otros, como es el ejemplo de organoclorados en particular, que son absorbidos por el ser humano, las planta y los animales de tal manera, que incluso mucho después de ingerirlos, permanecen en el cuerpo y pueden ser bioacumulables.

Un ejemplo muy significativo de este hecho es el del DDT. Si bien se pensaba que era inocuo, al demostrarse su peligrosidad fue prohibida su venta en 1972. Sin embargo, sus efectos fueron tan perniciosos, que todavía aparecen trazas del mismo, aun en personas que nacieron después de su prohibición, puesto que este pesticida de larga duración aún se encuentra en la naturaleza.

 

Mito 3 - Los alimentos ecológicos son demasiado caros

Los alimentos ecológicos son costosos y ello tiene una explicación razonable. Se cultivan, cosechan, envasan y transportan generalmente de forma artesanal y sostenible y como no tienen un sistema de venta masiva sus costos son más altos que los de los alimentos convencionales.

Pero en realidad no son más caros que los alimentos que contienen químicos, colorantes y un sinfín de productos perjudiciales para la salud (y para el Medio Ambiente), pues estos tienen un costo oculto, que termina pagándose en medicamentos y en daños medioambientales, por lo que a la larga resultan mucho más onerosos que comer sano.

 

Mito 4 - Los alimentos ecológicos son insípidos

En realidad, son mucho más sabrosos porque son naturales y no contienen ningún tipo de colorante o emulsionante, a los que nuestros paladares se han acostumbrado. Una fruta cultivada ecológicamente tendrá su verdadero sabor y no el artificial que, por costumbre, creemos es el correcto.

 

Mito 5 - La alimentación ecológica es una moda pasajera

No solo existe una enorme cantidad de gente que se está decantando por los alimentos ecológicos, porque son conscientes de que son más nutritivos y no contienen ingredientes químicos, sino que se está implantando su consumo a nivel mundial, puesto que está científicamente comprobado, que es la mejor y la más sana opción de vida.