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España y la UE en pos de la eficiencia energética

España y la UE en pos de la eficiencia energética

“Los países de la UE han concretado hace muy poco un nuevo Acuerdo Marco para el clima y la energía, que incluye varios objetivos que se aplicarán a escala en los diferentes países miembros de la UE durante el período comprendido entre los años 2020 y 2030.”

España y la UE en pos de la eficiencia energética

La UE se pronuncia a favor de la eficiencia energética

Estos objetivos pretenden ayudar a los integrantes de la UE a lograr un sistema energético más competitivo y eficiente, menos contaminante y más sostenible, con la vista puesta en conseguir una reducción significativa en las emisiones de gases de efecto invernadero para 2050.

Mediante una serie de estrategias se tiende a fomentar la inversión privada en nuevos oleoductos, redes de electricidad y tecnologías bajas en carbono. Los objetivos se basan en un análisis económico exhaustivo que mide cómo lograr la descarbonización de manera rentable para 2050.

El costo de cumplir con estas metas no difiere sustancialmente del precio que debemos pagar de todos modos para reemplazar nuestro envejecido sistema energético. El principal efecto financiero de la descarbonización será desplazar nuestros gastos de las fuentes de combustible tradicionales, hacia las tecnologías con bajas emisiones de carbono.

Objetivos para 2030

Una reducción del 40% en las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con los niveles de 1990.

Al menos un 27% del consumo de energía renovable.

Al menos un 27% de ahorro de energía en comparación con el escenario de la situación actual.

Políticas para 2030

Para cumplir los objetivos, la Comisión Europea ha propuesto:

Un esquema reformado para controlar las emisiones de la UE (ETS)

Nuevos indicadores para la competitividad y la seguridad del sistema energético, como la diversificación de las ofertas, las diferencias de precios con sus principales socios comerciales y la capacidad de interconexión real entre los países de la UE.

También han lanzado algunas ideas sobre un nuevo sistema de gobernanza basado en planes nacionales de energía competitiva, segura y sostenible. Estos planes seguirán un enfoque común de la UE, garantizarán una mayor seguridad para los inversores, más transparencia y coherencia de las políticas y una mejor coordinación en toda la UE.

España no llegará a cumplir estos objetivos

Si bien es cierto que la eficiencia energética de España ha mejorado en casi 15 puntos en el período comprendido entre 2000 y 2012 y la tasa de intensidad de emisión de gases de efecto invernadero ha disminuido en 20 puntos, según el Observatorio de la Fund. Repsol Energy, con estos números es imposible cumplir con los objetivos de la UE.

Esta mejora se refleja en el desarrollo positivo de los dos sectores que requieren más energía: el transporte y la industria. Además, el Índice de Eficiencia Energética ha recuperado su tendencia a mejorar, tras mostrar una reducción muy importante de la eficiencia en 2010, debido a la crisis económica.

Excusas y más excusas

España sigue embarcada en el consumo del carbón, al que aun subvenciona en muchos puntos del país, no ha sumado ni un aerogenerador casi en dos años y no ha revertido sus políticas en cuanto a la energía solar y el autoconsumo.

Desde el gobierno alegan que mientras los países en desarrollo han experimentado un fuerte crecimiento en la demanda de energía, los países de la OCDE reducen su demanda de energía, según la directiva sobre eficiencia energética 2012/27 de la UE, aprobada el año pasado, que obliga a los Estados miembros a fijar metas de eficiencia energética para 2020.

Pero según ellos, el problema sigue siendo el mismo y es que los combustibles fósiles representan aún más del 80% de la demanda mundial de energía primaria y no parece que esta tendencia vaya a revertirse, por lo que se cree que seguirán haciéndolo en los próximos años.

Explican que el objetivo fijado por la Unión Europea es prácticamente imposible de cumplir por parte del país, dado que los plazos son muy cortos y perentorios, aunque se defienden comentando que han tomado numerosas medidas para apoyarlo, por ejemplo, en los sectores residenciales y de servicios.

En este sentido, citaron un estudio que incorpora proyecciones sobre la evolución del consumo de la energía en España y de los índices de Eficiencia Energética y de Intensidad de Emisiones hasta 2025 proporcionado por Repsol.

Para esta predicción se han desarrollado tres escenarios de crecimiento (bajo, medio y alto) según la aplicación de las políticas económicas adoptadas, que indica que ambos índices mejorarían ligeramente en un escenario base, por lo que es necesario promover nuevas iniciativas para obtener resultados más positivos.

Estas se asocian principalmente con la reducción de la huella de carbono y el aumento del empleo de las energías renovables en la mezcla de generación de electricidad, para lo cual serían necesarias inversiones importantes, que ni las eléctricas ni el gobierno parecen estar dispuestos a desembolsar.