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El auge de la formación ambiental

El auge de la formación ambiental

“Hasta hace relativamente poco tiempo, la formación ambiental no se consideraba entre las “profesiones con futuro”. Pero gracias a la labor de los científicos, los activistas y los centros de educación en esta materia, hoy se tiene conciencia de la necesidad del mercado, de profesionales formados en el respeto y la protección del Medio Ambiente.”

El auge de la formación ambiental

Primeros pasos

Los comienzos fueron difíciles, ya que los pioneros en la materia vieron que el Cambio Climático, la afectación del Medio Ambiente por culpa de las acciones antropogénicas, la valoración del agua como un recurso importante y la protección de los sistemas ecológicos, entre otras opciones, necesitaban profesionales con la formación adecuada para dar solución a estos problemas.

La dificultad principal a la que se enfrentaban era el desconocimiento general de la población, de las realidades a las que se enfrentaba el mundo, que llegó de la mano de la concientización de que el ser humano es parte de un todo que es el planeta Tierra, que existe una relación entre todos los seres que la habitan y que el equilibrio del Medio Ambiente es tan frágil como imprescindible.

 

Una vez que términos y conceptos como Medio Ambiente, gases contaminantes, ecosistemas y/o Cambio Climático pasaron a popularizarse, comenzó realmente el auge de la formación ambiental.

Para ello se necesitó un esfuerzo muy grande por parte de científicos, especialistas, activistas etc. que vieron la urgencia de explicar y difundir, las amenazas a las que estaba exponiéndose el mundo, a medida que pasaba el tiempo y no se tomaban medidas correctivas.

 

A este esfuerzo se le unió el avance cada vez más importante de las energías renovables, que a medida que fue pasando el tiempo demostraron ser tan efectivas, como funcionales y con toda la tecnología que está aplicándose en su mejora y eficiencia, esta esfera de acción sigue ampliándose y dando más opciones de empleo.

 

Los retos de los nuevos profesionales

Los llamados empleos verdes, que son las futuras áreas laborales de los egresados en formación ambiental, siguen multiplicándose y generando la necesidad de especializaciones, que incluyen a casi todas las disciplinas.

Y es que la formación ambiental ha tenido que valerse de una serie de ciencias y materias auxiliares, que van desde las que manejan números, como las matemáticas o la estadística, hasta la que valoran datos y hechos, como la geología, la biología, la historia y la antropología.

 

La formación ambiental no solo apunta a entender y prevenir aquellos fenómenos que afectan al ser humanos y que tienen que ver con el Medio Ambiente, los sistemas ecológicos o la gestión del agua, sino que, para poder comprender lo que pasa en la actualidad, se debe hurgar en el pasado y encontrar las causas directas, indirectas y subyacente, además de aprender de los errores cometidos.

Los profesionales de la formación ambiental y todos aquellos que están en camino de serlo o se lo plantearán algún día, tienen en sus manos, la llave de la salvación de gran parte de los recursos que el ser humano viene desperdiciando, como si hubiera un planeta alternativo y no únicamente una Tierra.

 

También son las personas idóneas para difundir los conocimientos necesarios, que les permita al resto de los ciudadanos poder contribuir de forma personal a la sostenibilidad del Medio Ambiente y a su preservación para las futuras generaciones.

De igual forma serán quienes lideren los cambios políticos, económicos y sociales, encaminados a dar una solución real a los problemas de índole ambiental, que afectan al mundo en general y tomen todas las medidas necesarias para que el futuro sea venturoso, limpio y sostenible.

 

REDACCION/ECOTICIAS.COM