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Pacto por el Mar Menor muestra su preocupación por lo que puede "esconder" el proyecto para recuperar la encañizada

Pacto por el Mar Menor muestra su preocupación por lo que puede

Las Encañizadas constituyen un ecosistema muy frágil que debe ser conservado como ejemplo de pesca tradicional de bajo impacto. Es un espacio muy poco alterado a pesar de las labores de mantenimiento, respetuosas con su funcionamiento natural, que se llevan a cabo.

Pacto por el Mar Menor muestra su preocupación por lo que puede "esconder" el proyecto para recuperar la encañizada

Las Encañizadas del Mar Menor forman parte del Parque Natural Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar, y son por tanto un bien de interés público. En este espacio con una superficie de casi 200 hectáreas, se produce la comunicación natural entre el Mar Menor y el mar Mediterráneo.
Las corrientes de fuera o de dentro, originadas por el intercambio de agua a través de estas bocas, o golas, posibilitaron la instalación de unos laberintos de cañas y estacas -de ahí el nombre encañizada- que permitían, y siguen permitiendo, el paso de los peces que buscan para desovar las aguas cálidas y salinas del Mar Menor en primavera y verano. Los peces de mayor tamaño quedan atrapados a la salida una vez terminada la freza.
Las Encañizadas constituyen un ecosistema muy frágil que debe ser conservado como ejemplo de pesca tradicional de bajo impacto. Es un espacio muy poco alterado a pesar de las labores de mantenimiento, respetuosas con su funcionamiento natural, que se llevan a cabo.
El proyecto que presentó la CARM, el 23 de agosto de 2017 para "recuperar" la encañizada del Ventorrillo mediante el aumento de su calado, "debería ceñirse únicamente a eso, a la recuperación de 40 a 100 centímetros del calado, profundidad necesaria para el correcto funcionamiento de este sistema de pesca, si es que existieran lodos que obstruyeran los canales de cañas", señalan desde la plataforma Pacto por el Mar Menor.
De este modo, ha mostrado su preocupación por lo que puede "esconder" el segundo objetivo de este proyecto, "la actividad educativa, turística y gastronómica" que se pondría en marcha en este espacio.
La plataforma recuerda que, en mayo de 2014, el entonces concejal del Ayuntamiento de San Javier, y hoy, alcalde de este municipio, José Miguel Luengo, presentó una moción en la Asamblea para convertir la encañizada del Ventorillo en un centro de interpretación paisajístico y cultural y que según él "ayudaría a dar a conocer este arte de pesca histórica en la Región de Murcia y su riqueza ambiental y cultural, al tiempo que fomentaría el ecoturismo y la educación ambiental en una de las zonas más bellas y preservadas de la Región".
"Esperamos que dada la vulnerabilidad de esta zona de alto valor ecológico, los únicos trabajos que se efectúen allí sean los de recuperación de calado, y no otros", apuntan.
Y es que, según afirman, "toda intervención humana en las Encañizadas deberá contar con el asesoramiento del Comité de Asesoramiento Científico del Mar Menor y con el de la Cofradía de pescadores. Cualquier actuación allí (Red Natura 2000 y Parque Regional) deberá cumplir con la Ley 21/2013 de evaluación ambiental y con lo establecido en el PORN de las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar".

Las Encañizadas del Mar Menor forman parte del Parque Natural Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar, y son por tanto un bien de interés público. En este espacio con una superficie de casi 200 hectáreas, se produce la comunicación natural entre el Mar Menor y el mar Mediterráneo.

Las corrientes de fuera o de dentro, originadas por el intercambio de agua a través de estas bocas, o golas, posibilitaron la instalación de unos laberintos de cañas y estacas -de ahí el nombre encañizada- que permitían, y siguen permitiendo, el paso de los peces que buscan para desovar las aguas cálidas y salinas del Mar Menor en primavera y verano. Los peces de mayor tamaño quedan atrapados a la salida una vez terminada la freza.

Las Encañizadas constituyen un ecosistema muy frágil que debe ser conservado como ejemplo de pesca tradicional de bajo impacto. Es un espacio muy poco alterado a pesar de las labores de mantenimiento, respetuosas con su funcionamiento natural, que se llevan a cabo.

El proyecto que presentó la CARM, el 23 de agosto de 2017 para "recuperar" la encañizada del Ventorrillo mediante el aumento de su calado, "debería ceñirse únicamente a eso, a la recuperación de 40 a 100 centímetros del calado, profundidad necesaria para el correcto funcionamiento de este sistema de pesca, si es que existieran lodos que obstruyeran los canales de cañas", señalan desde la plataforma Pacto por el Mar Menor.

De este modo, ha mostrado su preocupación por lo que puede "esconder" el segundo objetivo de este proyecto, "la actividad educativa, turística y gastronómica" que se pondría en marcha en este espacio.

La plataforma recuerda que, en mayo de 2014, el entonces concejal del Ayuntamiento de San Javier, y hoy, alcalde de este municipio, José Miguel Luengo, presentó una moción en la Asamblea para convertir la encañizada del Ventorillo en un centro de interpretación paisajístico y cultural y que según él "ayudaría a dar a conocer este arte de pesca histórica en la Región de Murcia y su riqueza ambiental y cultural, al tiempo que fomentaría el ecoturismo y la educación ambiental en una de las zonas más bellas y preservadas de la Región".

"Esperamos que dada la vulnerabilidad de esta zona de alto valor ecológico, los únicos trabajos que se efectúen allí sean los de recuperación de calado, y no otros", apuntan.

Y es que, según afirman, "toda intervención humana en las Encañizadas deberá contar con el asesoramiento del Comité de Asesoramiento Científico del Mar Menor y con el de la Cofradía de pescadores. Cualquier actuación allí (Red Natura 2000 y Parque Regional) deberá cumplir con la Ley 21/2013 de evaluación ambiental y con lo establecido en el PORN de las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar".

ep