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7 animales sorprendentemente tóxicos

7 animales sorprendentemente tóxicos

“En el mundo animal el veneno o los diferentes grados de toxicidad son un recurso para sobrevivir. Dichas sustancias se emplean ya sea para matar a sus víctimas, como para protegerse y no pasar a ser presas de otros animales.”

7 animales sorprendentemente tóxicos

Pero es importante diferenciar entre especies venenosas y especies tóxicas. Las primeras generan por sí mismas, sustancias (veneno o ponzoña) y poseen algún tipo de aguijón o dientes adaptados para insertar dicho líquido a sus víctimas.

En cambio, la toxicidad externa de un animal es un recurso que le permite no ser devorado. Las sustancias venenosas pueden estar en la piel, entre las escamas o en las alas y los especímenes suelen tener colores vivos y brillantes (aposematismo), que son un aviso para los depredadores y significan: no me comas.

 

Esta es una lista de animales de los que un hecho poco conocido es que pueden contener veneno en varias partes de su cuerpo y que, aunque no siempre son letales para los seres humanos, pueden resultar una defensa muy eficaz contra las demás especies capaces de atacarles.

 

Serpiente floral

Esta serpiente (Rhabdophis tigrinus) extrae toxinas de los sapos venenosos que come, a las que es inmune, las almacena en las glándulas que tiene alrededor de su cuello y las procesa para hacer un concentrado, que rezuma por su piel y que incluso pasa a sus crías en cuanto nacen, para que estén protegidas.

 

Mariposa Monarca

Las mariposas monarca (Danaus plexippus) ponen sus huevos exclusivamente en las plantas de algodoncillo, que producen una savia tóxica. Después de la eclosión, las larvas se alimentan de las hojas de la planta y conservan durante toda su vida adulta, una dosis mortal para sus predadores, en su abdomen.

 

Ganso africano

Esta especie de ganso (Plectropterus gambensis) originario de la zona sub sahariana, además de ser muy territorial, especialmente en épocas de cría y atacar con sus afilados espolones, come un tipo de escarabajos, que producen un veneno llamado Cantaridina, de la que una dosis de apenas 10 gramos es capaz de matar a un hombre.

 

Sepia de Pfeffer

La Sepia de Pfeffer (Metasepia pfefferi) es un buen ejemplo del aposematismo, puesto que tiene brillantes colores que advierten a sus depredadores de su peligrosidad: posee una toxina muy potente, que resulta letal para quien la ingiere.

 

Picanzo chico

También llamado alacaudón (Colluricincla megarhyncha) es una de las tres especies de aves venenosas conocidas. Toma su veneno que resulta altamente tóxico (es similar al de la rana dardo), de los insectos que componen mayor parte de su dieta.

 

Milpiés

Los miriápodos, conocidos vulgarmente como milpiés, no tienen posibilidades de defenderse de sus posibles depredadores, más que enroscándose sobre sí mismos o, en el caso de algunas especies, generando diversas toxinas (fenoles, cianuro de hidrógeno, alcaloides y/o terpenos) que además de oler mal, pueden resultar cáusticas y/o mortales.

 

Mosca española

También conocida como Cantárida (Lytta vesicatoria), en realidad no es un tipo de mosca, sino un coleóptero. Es uno de los insectos capaces de producir una sustancia muy tóxica llamada Cantaridina, que además de tener un olor y sabor amargo, irrita la piel y los ojos de los depredadores y puede ser mortal.

 

REDACCION/ECOTICIAS.COM

Especial Formacion 2017/2018