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Papeleros avisan de deterioro en la calidad del papel y cartón recogidos por impropios y de un sobrecoste de 20 millones

Papeleros avisan de deterioro en la calidad del papel y cartón recogidos por impropios y de un sobrecoste de 20 millones

Según un estudio de la Mesa de la Nueva Recuperación de ASPAPEL sobre la calidad de la recogida de estos materiales, hay una "elevada" cantidad de impropios presentes en los contenedores de papel y cartón, que se estima en torno a un 10 por ciento. Así, cada uno por ciento adicional de impropios tiene un coste de 3 millones de euros.

Papeleros avisan de deterioro en la calidad del papel y cartón recogidos por impropios y de un sobrecoste de 20 millones

La Asociación Española de Fabricantes de Pasta, Papel y Cartón (ASPAPEL) advierte del deterioro en los últimos años de la calidad del material de papel y cartón recuperado en las ciudades a consecuencia de los impropios, es decir, lo que llega a ese contenedor pero corresponde a otro, como plástico, metal o vidrio, cuyas consecuencias pueden suponer un sobrecoste de hasta 20 millones de euros.
Según un estudio de la Mesa de la Nueva Recuperación de ASPAPEL sobre la calidad de la recogida de estos materiales, hay una "elevada" cantidad de impropios presentes en los contenedores de papel y cartón, que se estima en torno a un 10 por ciento. Así, cada uno por ciento adicional de impropios tiene un coste de 3 millones de euros.
El estudio analiza el coste de transporte de los impropios, de su tratamiento, el de su vertido, de aprovisionamiento y el asociado al control de la calidad del material y tiene en cuenta también los ingresos que se dejan de percibir por no poder vender estos impropios.
Además, explica que las causas de estos impropios, que según los resultados de 2016 son "altos", se deben, entre otras, a los contenedores inapropiados o en mal estado, contenedores abiertos, mal uso de los contenedores, hurtos o vandalismo.
El estudio de ASPAPEL propone también un conjunto de soluciones como mejorar el diseño de los contenedores para hacer más difícil que se puedan introducir impropios y que incluyan sistemas antihurto y antivandalismo; realizar un mantenimiento adecuado de estos; controlar periódicos de la calidad del material recogido e implantar, en su caso, acciones de corrección para mejorar la calidad y reforzar las campañas de información ciudadana para conseguir una mejor separación en origen y un uso correcto del contenedor.
En todo caso, el estudio valora la recogida selectiva de papel y cartón en España como un "caso de éxito a nivel europeo", ya que entre el sistema de contenedor azul, junto con las recogidas puerta a puerta en los comercios, las recogidas complementarias en colegios y dependencias municipales, "ha demostrado su eficacia desde hace ya más de 20 años".
Así, los datos de ASPAPEL señalan que en la actualidad se recogen en España para su reciclaje más de un millón de toneladas de papel y cartón, es decir un 25 por ciento de todo el papel recogido y que el 75 por ciento restante se recoge de los canales comerciales e industriales donde la tasa de recuperación es cercana al cien por cien.
Si bien, el análisis precisa que la "elevada" cantidad de impropios en el papel y el cartón que proceden de la recogida selectiva pueden llegar a un 10 por ciento sobre el peso total y esto supone un sobrecoste de entre 11 y 20 millones de euros a los que hay que sumar el lucro cesante por ventas no realizadas de 5 a 7 millones de euros al no cumplir el material los requisitos de calidad.
Asimismo, señala que por cada 1 por ciento de incremento en el contenido de impropios por encima de las ETMR (Especificaciones técnicas de los materiales recuperados), el sector soportaría un sobrecoste económico de casi 3 millones de euros al año.
El sobrecoste económico, que incluye los costes de transporte de esos impropios, su tratamiento en la planta de recuperación y su vertido, el coste asociado al control de la calidad de ese material (caracterizaciones trimestrales) y el coste de aprovisionamiento (o compra al ayuntamiento de ese material impropio mezclado con el papel y el cartón).
A este sobrecoste hay que añadir el derivado de contenidos de humedad del papel y del cartón, también por encima de los estándares de calidad, va acompañado de costes medioambientales y sociales.
La Mesa de la Nueva Recuperación se constituye en 2015 en el seno de ASPAPEL y una de sus líneas de trabajo es mejorar la calidad del papel y del cartón procedentes de la recogida selectiva, uno de los principales retos del proceso de mejora continua. En la actualidad, las tasas de recogida son superiores al 70 por ciento y las de reciclaje, del 80 por ciento.
Finalmente, en este contexto la Mesa de la Nueva Recuperación de ASPAPEL llama a todos los agentes a seguir aunando esfuerzos para mejorar las tasas de reciclado y los niveles de calidad del material.

La Asociación Española de Fabricantes de Pasta, Papel y Cartón (ASPAPEL) advierte del deterioro en los últimos años de la calidad del material de papel y cartón recuperado en las ciudades a consecuencia de los impropios, es decir, lo que llega a ese contenedor pero corresponde a otro, como plástico, metal o vidrio, cuyas consecuencias pueden suponer un sobrecoste de hasta 20 millones de euros.

Según un estudio de la Mesa de la Nueva Recuperación de ASPAPEL sobre la calidad de la recogida de estos materiales, hay una "elevada" cantidad de impropios presentes en los contenedores de papel y cartón, que se estima en torno a un 10 por ciento. Así, cada uno por ciento adicional de impropios tiene un coste de 3 millones de euros.

El estudio analiza el coste de transporte de los impropios, de su tratamiento, el de su vertido, de aprovisionamiento y el asociado al control de la calidad del material y tiene en cuenta también los ingresos que se dejan de percibir por no poder vender estos impropios.

Además, explica que las causas de estos impropios, que según los resultados de 2016 son "altos", se deben, entre otras, a los contenedores inapropiados o en mal estado, contenedores abiertos, mal uso de los contenedores, hurtos o vandalismo.

El estudio de ASPAPEL propone también un conjunto de soluciones como mejorar el diseño de los contenedores para hacer más difícil que se puedan introducir impropios y que incluyan sistemas antihurto y antivandalismo; realizar un mantenimiento adecuado de estos; controlar periódicos de la calidad del material recogido e implantar, en su caso, acciones de corrección para mejorar la calidad y reforzar las campañas de información ciudadana para conseguir una mejor separación en origen y un uso correcto del contenedor.

En todo caso, el estudio valora la recogida selectiva de papel y cartón en España como un "caso de éxito a nivel europeo", ya que entre el sistema de contenedor azul, junto con las recogidas puerta a puerta en los comercios, las recogidas complementarias en colegios y dependencias municipales, "ha demostrado su eficacia desde hace ya más de 20 años".

Así, los datos de ASPAPEL señalan que en la actualidad se recogen en España para su reciclaje más de un millón de toneladas de papel y cartón, es decir un 25 por ciento de todo el papel recogido y que el 75 por ciento restante se recoge de los canales comerciales e industriales donde la tasa de recuperación es cercana al cien por cien.

Si bien, el análisis precisa que la "elevada" cantidad de impropios en el papel y el cartón que proceden de la recogida selectiva pueden llegar a un 10 por ciento sobre el peso total y esto supone un sobrecoste de entre 11 y 20 millones de euros a los que hay que sumar el lucro cesante por ventas no realizadas de 5 a 7 millones de euros al no cumplir el material los requisitos de calidad.

Asimismo, señala que por cada 1 por ciento de incremento en el contenido de impropios por encima de las ETMR (Especificaciones técnicas de los materiales recuperados), el sector soportaría un sobrecoste económico de casi 3 millones de euros al año.

El sobrecoste económico, que incluye los costes de transporte de esos impropios, su tratamiento en la planta de recuperación y su vertido, el coste asociado al control de la calidad de ese material (caracterizaciones trimestrales) y el coste de aprovisionamiento (o compra al ayuntamiento de ese material impropio mezclado con el papel y el cartón).

A este sobrecoste hay que añadir el derivado de contenidos de humedad del papel y del cartón, también por encima de los estándares de calidad, va acompañado de costes medioambientales y sociales.

La Mesa de la Nueva Recuperación se constituye en 2015 en el seno de ASPAPEL y una de sus líneas de trabajo es mejorar la calidad del papel y del cartón procedentes de la recogida selectiva, uno de los principales retos del proceso de mejora continua. En la actualidad, las tasas de recogida son superiores al 70 por ciento y las de reciclaje, del 80 por ciento.

Finalmente, en este contexto la Mesa de la Nueva Recuperación de ASPAPEL llama a todos los agentes a seguir aunando esfuerzos para mejorar las tasas de reciclado y los niveles de calidad del material.

ep